Los Pats de Brady y Belichick regresan al Super Bowl

AP

FOXBOROUGH — Tom Brady llevó el domingo una vez más al Super Bowl a los New England Patriots.

Los Patriots vencieron 23-20 a unos atónitos Ravens, en la final de la Conferencia Americana, luego de que Billy Cundiff fallara un intento de gol de campo de 32 yardas, que habría empatado el marcador para Baltimore cuando quedaban 11 segundos en el partido.

Brady anotó el touchdown de la victoria, al lanzarse por encima de la temida defensiva de los Ravens en el cuarto período.

Su zambullida de una yarda les dio la remontada a los Patriots (15-3), y la criticada defensiva de New England logró varias jugadas clave, al tiempo que controló a Ray Rice, el líder en yardas totales de la liga.

Brady llevó a los Patriots a su quinto campeonato de la Americana en 11 temporadas.

New England buscará su cuarto trofeo del Super Bowl en la época de Brady y el entrenador en jefe Bill Belichick, ante al campeón de la Conferencia Nacional, que se definía más tarde entre los New York Giants y los San Francisco 49ers.

El Super Bowl es el 5 de febrero en Indianapolis.

Los Patriotas vencieron a Los Broncos

 

Por Junior Pepén-

FOXBOROUGH — Tom Brady tuvo una actuación que impuso récords y acabó con la “Tebowmanía”, en el partido que los New England Patriots ganaron este sábado por paliza de 45-10 a los Denver Broncos, para avanzar a la final de la Conferencia Americana.

Brady lanzó seis pases de anotación, incluidos cinco en la primera mitad, para derrotar en el duelo a Tim Tebow, el jugador sensación de los Broncos.

Los Patriots (14-3), ganadores de nueve partidos en fila, recibirán a los Baltimore Ravens o Houston Texans el próximo domingo, en pos del boleto al Super Bowl. La paliza del sábado puso fin a una racha de tres derrotas consecutivas que habían sufrido los Pats en postemporada, incluidas dos en el Gillette Stadium.

New England se colocó a un paso de su quinta aparición de Super Bowl en 11 temporadas. Los Pats han ganado tres veces el gran partido en esa racha.

Brady incluso se dio el lujo de hacer un despeje cuando restaban 2:56 minutos, en tercer down. La patada envió el ovoide a 48 yardas de distancia.

Y así terminó una de las historias más inspiradoras de la temporada, que había llamado la atención nacional y que comenzó cuando Denver, con una foja de 1-4, nombró titular a Tebow. El pasador de segundo año, quien llegó a ser el tercero del equipo, ganó seis encuentros en fila y siete de ocho, encabezando varias remontadas asombrosas, y los Broncos se coronaron en la División Oeste.

Las claves del partido

MÉXICO — Los Houston Texans visitan a los Baltimore Ravens en la Ronda Divisional, una revancha al duelo de la Semana 6. En aquella ocasión, los Ravens venían de su jornada libre y vencieron a los Texans a domicilio por 29 a 14, gracias en buena medida a cinco goles de campo de Billy Cundiff. Pese a que el marcador podría sugerir lo contrario, solamente hubo un par de touchdowns ofensivos en el partido, con Houston anotando por conducto de Jacoby Jones en recepción de 32 yardas en el tercer periodo, y Ricky Williams sumando para Baltimore en el cuarto periodo en acarreo de 4 yardas.

¿Nos espera otro duelo defensivo?

La respuesta tendría que ser un sí, en mi estimación. En medio de una postemporada donde las ofensivas de alto octanaje se roban los reflectores, considero que la visita de los Texans a los Ravens nos dará un duelo predominante defensivo donde, por momentos, podría ser complicado encontrar primeros intentos.

La primera clave del encuentro, a mi juicio, tiene que ver con el backfield de los Texans. Baltimore limitó a Arian Foster a 49 yardas terrestres en 15 acarreos, y a Ben Tate a 41 yardas terrestres en nueve acarreos en la primera cita. Esta vez, Houston necesitará producir más por tierra en contra de los Ravens, sobre todo considerando que el mariscal de campo T.J. Yates necesitará cuanta ayuda pueda recibir de su backfield para desacelerar a los cazamariscales de Baltimore. Sin embargo, tiene que ver con más que sólo proteger a Yates. El estilo de Foster, donde a menudo parece planear en lugar de correr, es perfecto para atacar el perímetro de la defensiva, que es precisamente el punto vulnerable en la defensiva terrestre de los Ravens. El empleo del sistema de muchas carreras de “stretch” –dentro del esquema de bloqueos por zona de los Texans– puede forzar a los pesados linieros defensivos de los Ravens a desplazarse lateralmente más de lo que quisieran. La fortaleza de jugadores como Terrence Cody, Haloti Ngata y Cory Redding es sostener el punto de ataque sobre la línea, devorar bloqueos, y permitir a los apoyadores operar con libertad. Mover la línea ofensiva de lado a lado obligará a los Ravens a hacer lo propio con sus linieros defensivos, y eso puede ir desgastándolos físicamente. Quizás no haya mucho éxito corriendo al principio del juego, pero si Houston se mantiene paciente, esta estrategia podría rendir frutos en el segundo medio.

De un backfield ofensivo pasamos a otro para identificar a la segunda clave del encuentro. Por parte de Baltimore, el hombre importante se llama Ray Rice. El corredor estelar de los Ravens acumuló 101 yardas en 23 acarreos durante el encuentro de la Semana 6. Sin embargo, un número igual de importante podrían ser las 60 yardas en cinco recepciones que registró, también, en aquella ocasión. La defensiva de los Texans es un grupo bastante activo, sobre todo en sus siete jugadores frontales. El sistema de Wade Phillips es agresivo, y predica atacar a las ofensivas, antes que reaccionar, como algunos otros esquemas 3-4. Un buen antídoto ante este tipo de defensivas son las jugadas a contraflujo: crear la ilusión de que la jugada va para un lado para después cambiar de dirección. Por tierra, las jugadas de “trap” y “counter” son fundamentales, pero con un jugador de las cualidades de Rice –y por eso hice hincapié en su impacto como receptor– habría que incluir varios pases pantalla a la mezcla. Obviamente, los Ravens son un cuadro capaz de establecer un ataque terrestre de fuerza, y emplear jugadas de cambio de dirección no tiene mucho sentido si no se combinan con carreras directas. Baltimore tiene los ingredientes para hacer ambas cosas y –reitero– Rice es la figura clave para ello.

La tercera clave del partido tiene que ver con la premisa establecida arriba, de que es probable que nos espere un duelo defensivo este domingo. Por parte de los Ravens, Terrell Suggs disfrutó su mejor campaña como profesional, y el esquinero Cary Williams fue una grata revelación. Por parte de los Texans, los novatos J.J. Watt y Brooks Reed le inyectaron mucha energía a la unidad, y la incorporación de Johnathan Joseph en la esquina fue crítica. Hay muchos puntos brillantes para cada una de las unidades defensivas.

Eso podría significar que habrá pocas oportunidades de jugadas grandes para las ofensivas. Andre Johnson tuvo el partido más flojo que le recuerdo –la semana pasada ante los Cincinnati Bengals– en cuanto a seguridad de manos. Pero está en la conversación por el mejor receptor abierto de la liga, y no espero verle dos partidos flojos consecutivos. ¿Podrá Yates hacerle llegar el balón en alguna jugada de pase de 30 yardas o más, con Suggs respirándole en la nuca y Ed Reed patrullando la zona profunda?

Y del otro lado del campo, se espera el regreso de Anquan Boldin a la alineación de Baltimore. Boldin no es una amenaza para atacar la parte profunda del campo, pero su efectivo juego como receptor de posesión atrae la atención de los profundos, y puede abrirle ventanas a Torrey Smith para latigazos largos. ¿Podrá Joe Flacco identificar estas oportunidades y conectar largo con Smith?

No creo que falten jugadores capaces en uno u otro bando que sean capaces de obtener estas ganancias largas, pero ninguno de los dos cuadros cuenta con un mariscal de campo que haya probado –por supuesto Yates con mucho menos tiempo en la liga– ser capaz de explotar estas oportunidades de manera consistente. Puede ser que, de por sí, haya pocas oportunidades. Entonces, será interesante ver quién puede aprovecharlas. Está claro que la experiencia de Flacco –cuatro viajes a postemporada en sus primeras cuatro campañas en la liga– le aporta una ventaja considerable sobre Yates, pero la experiencia, como hemos visto en estos playoffs, no lo es todo.
Rafael Zamorano es colaborador del sitio KFFL.com desde principios del 2006, y sus notas han aparecido tanto en revistas impresas en los Estados Unidos (Fantasy League Football), como en algunos de los sitios de internet más reconocidos (Yahoo!Sports y The Sporting News, entre otros). Adicionalmente, fue colaborador del sitio SportsNet.com.mx. Desde 2007 es editor y columnista de NFL para ESPNdeportes.com. Síguelo por Twitter. Consulta su archivo de columnas.